Reflexiones Cortas

Perdón

La falta de perdón nos está destruyendo como sociedad. Ya no existe el servidor público que pide perdón por sus errores, ya no existe el papá que le pide perdón a su hijo por una equivocación, ya no existe el matrimonio que se pide perdón por determinada acción. Ya se nos olvidó cómo se pide perdón, preferimos “hacernos los locos”, apostando a que se olvide y actuar normal y seguir como si nada...

Es una palabra muy pequeña que al no darle lugar en la vida, a muchos seres humanos les causa grandes estragos. Estoy hablando de la palabra “perdón”. En nuestros días es complicado vivir el significado de este vocablo, creo que es por tanto narcisismo, tanto culto al yo y por esta estúpida cultura de “jalisco nunca pierde” impulsada por tantos inmaduros famosos.

Si es cierto, a nadie le gusta perder, a nadie le gusta doblar el brazo, o que se lo doblen. Todos queremos salir “en caballito blanco”, todos queremos salir bien librados, y mejor que los demás.

La falta de perdón nos está destruyendo como sociedad. Ya no existe el servidor público que pide perdón por sus errores, ya no existe el papá que le pide perdón a su hijo por una equivocación, ya no existe el matrimonio que se pide perdón por determinada acción. Ya se nos olvidó cómo se pide perdón, preferimos “hacernos los locos”, apostando a que se olvide y actuar normal y seguir como si nada.

Hay mucho distanciamiento entre las personas por la falta de perdón. Hemos mal entendido que pedir perdón y perdonar es de débiles, es de perdedores, y eso obviamente, no encaja con la era dominante del yo, donde “yo” es la estrella, donde el “yo” es lo que importa.

Hoy en día ya no aceptamos los errores, hasta desestimamos las evidencias contundentes de nuestras equivocaciones. Ya casi no existe la humildad y aceptar que podemos mejorar.

Esta condición no es sostenible, termina en destrucción, termina en familias destruidas, termina en hermanos enemistados, termina en padres peleados con los hijos, termina en vecinos malhumorados, y un pueblo completamente inmaduro donde todos tienen la razón, y nadie es responsable de nada.

Tanto perdonar como pedir perdón es sumamente importante en el desarrollo de nuestras vidas.

Practícalo hoy, busca a la persona con la cual estás distanciada, mándale un chat, mándale un mensaje de voz, hazle una llamada o videollamada, mándale un video diciendo que lo sientes. ¡Tú puedes!

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