Reflexiones Cortas

La Nueva Realidad


Hoy, en tiempos de pandemia, una de las frases más frecuentes que se oyen pronunciar por los medios de comunicación es “Nueva Realidad”, refiriéndose a que muchos factores de nuestro vivir han cambiado inevitablemente.

Tienen cierta razón al decir que algunas cosas han cambiado y otras en breve cambiarán, como es el caso del sistema económico. Estoy convencido que los códigos QR tendrán una revolución nunca antes vista en lo que a pagos se refiere. La manera acostumbrada de realizar transacciones económicas cambiará, y cada vez estamos más cerca de no usar dinero líquido como tal, hoy por fines de prevención de contagio de una enfermedad.

Hemos visto cambios muy grandes en la manera de ganarnos la vida. Ya habíamos escuchado eso de trabajar desde casa, pero hoy para muchos se ha convertido en una nueva realidad nunca antes imaginable. Otros han perdido el empleo o el negocio propio ha quebrado, y tendrán que reinventarse completamente para llevar el sustento diario a sus hogares, buscando nuevas maneras de trabajar o emprender.

Hace unos meses el salir de casa sin el celular era inaudito, hoy sigue siendo casi indispensable, sin embargo, le ha quitado con creces el lugar la mascarilla. Hoy sin mascarilla el panadero no te quiere atender, al banco no puedes ni entrar, ni a ningún otro comercio donde un ser humano está atendiendo al público. Hoy tenemos que acostumbrarnos que la nueva sonrisa está en los ojos, que salir de casa sin la mascarilla es como no salir, que encontrarse con alguien en el camino puede ser cuestión de contagiarse o no, y eso convertirse en vida o muerte.

No cabe duda que la manera de relacionarnos entre nosotros ha cambiado. El abrazo, el beso y el apretón de mano son prácticamente maneras de saludarnos del pasado, que no tienen cabida en esta nueva realidad. El compartir comida con tu propia familia (que no vive bajo el mismo techo) es impensable por el temor de poder contagiarla, ya ni se diga el cenar con tus amigos, o compartir un café después del trabajo.

Los alumnos y profesores también han tenido que manejárselas sin verse físicamente, donde las computadoras, las tablets y los celulares se han convertido en los nuevos salones de clase. También para las empresas ha cambiado la manera de reunirse, las aplicaciones de Zoom, Teams, y otras son lo más cercano a una sala de reuniones.

El ir de compras también ha cambiado, ¿has visitado un supermercado en estos días? ya te das cuenta de qué vienen esos drásticos cambios. Colas, distancia entre personas, alcohol gel, mascarillas, caretas, y una psicosis de no tocar nada y no encontrarte con alguien que esté estornudando.

Y puedo seguir mencionando muchas actividades que han cambiado, y que no nos quepan duda que seguirán cambiando; sin embargo ante todos estos cambios, hay una realidad que no cambia, que sigue inalterada y tan viva como siempre, esa realidad es Dios.

Dios no cambia, Dios es el mismo para siempre, y nuestra relación con Dios siempre debe ser más cercana cada día, esa tendencia no debe cambiar a pesar que muchas cosas a nuestro rededor sean diferentes.

Tú siempre necesitas a Dios, tú siempre necesitas el perdón de Dios, tú siempre necesitas la gracia de Dios, y sobretodo tú siempre necesitas un amigo fiel en quien confiar.

¡Qué bueno es saber que Dios siempre ES! No dejes de leer la Biblia, no dejes de hablar con Dios, no dejes de ayudar a tu prójimo. Esos principios no deben cambiar en esta no tan nueva realidad.

Puedes escuchar esta entrada en el Podcast Notas Vida en la siguiente dirección: https://anchor.fm/notasvida

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